Representa la localización de un obstáculo en el subsuelo que impide la migración de petróleo o gas a la superficie y origina por tanto acumulaciones locales de hidrocarburos.
Son princ
ipalmente el resultado de Anticlinales y Fallas o ambas. Son originadas por procesos tectónicos, diapíricos, gravitacionales y procesos de compactación. Son originadas por procesos tectónicos, diapíricos, gravitacionales y procesos de compactación.
Son creadas por cualquier variación en la estratigrafía, que es
independiente de la deformación estructural, aunque muchas implican un componente tectónico como la inclinación de los estratos. Las más conocidas de estas trampas son las producidas por cambios de facies o las relacionadas con discordancias, pero también se pueden incluir en este grupo las trampas selladas por niveles horizontales donde se produce el cierre de los poros por petróleo.
TRAMPAS HIDRODINÁMICAS
Son originadas por el flujo del agua a través de la roca de carga. Este tipo de trampas tienen importancia en las cuencas de foreland o antepaís. Normalmente más de un proceso contribuye a la formación de la trampa. Si el flujo de agua intersticial en una cuenca sedimentaria es lo suficientemente fuerte, el contacto agua-aceite puede desviarse respecto a la horizontal debido a la tensión hidrodinámica de corte que se haya creado. En algunos casos, el aceite se puede acumular sin cierre.
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Se encuentran trampas en las cuales se presenta cualquier combinación imaginable de estructura y estratigrafía. Estas trampas son aquellas en las que los factores estructurales y estratigráficos tienen importancia en proporción idéntica. Una trampa combinada suele tener una historia en dos o tres etapas:
Un elemento estratigráfico provocó la permeabilidad de la roca reservorio.
Un ejemplo típico de trampas combinadas lo constituye el conjunto de trampas que genera un domo salino.
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